¿Cómo gestionar las finanzas de una empresa?

Cualquier empresario o emprendedor que se enfrenta día a día al reto de sacar adelante un negocio, sabe qué significa gestionar las finanzas de una empresa. Y es que un proyecto de negocio se sustenta en varios pilares estratégicos, entre los que destacan la parte productiva y comercial , y también el aspecto económico. Este último es quizá, el más complejo de gestionar en la rutina diaria, pero la importancia de administrar los recursos de la empresa eficientemente, es clave para el éxito y la rentabilidad de cualquier empresa.

Por ello, es importante que tanto los responsables de un negocio como los que ocupan puestos de dirección ejecutiva en una compañía sepan responder a la pregunta del presente artículo: ¿cómo gestionar las finanzas de una empresa? Ello, requiere conocimientos sobre el área financiera de un negocio, entender los elementos y principios básicos de la contabilidad, y las herramientas de la gestión financiera como una cuenta de resultados, elaborar un cuadro de mandos, efectuar un análisis de las finanzas de la compañía o realizar un presupuesto de tesorería 

Precisamente, este presupuesto de tesorería es una de las herramientas fundamentales para que el control financiero de una compañía llegue a buen puerto. Trabajar con previsión, de acuerdo a una planificación estricta, y cumplir tanto con las obligaciones como con los propios derechos, serán los pasos correctos para que la economía empresarial goce en el día a día de una salud férrea.

¿Cómo gestionar las finanzas de una empresa?

Usar herramientas tecnológicas


La gestión de la economía y gestión financiera de una empresa cuenta, en el contexto actual, con ciertas facilidades que no estaban disponibles años atrás. La evolución de la tecnología se ha traducido en importantes avances en cuanto al uso de software especializado. El objetivo es llevar al día de forma más efectiva y segura, los temas trascendentales como la contabilidad, los presupuestos o incluso una agenda con la que cumplir con un plan de acción establecido, en el que se crucen con los objetivos establecidos por las diferentes áreas de la empresa que, por ejemplo, impliquen una verificación de hitos que cumplir.

Hoy día, existen herramientas tecnológicas suficientes para monitorizar y mejorar la gestión de cualquier aspecto de la rutina de una compañía. Desde la organización de tareas y reuniones con Google Calendar o Doodle, hasta todas las prestaciones de servicios online como Holded para llevar al día las cuentas y todo lo relacionado con la facturación.  

También existe una variedad de software y módulos contables y financieros especializados y diseñados a medida de las necesidades de las empresas para garantizar una gestión integrada de la información contable y financiera. De esa manera, se asegura que todas las operaciones realizadas estén registradas y respaldadas en sus propios sistemas de gestión.

Revisión sobre estados financieros

Las cuentas de una empresa deben estar bajo lupa de forma continua y sistemática. Es decir, se debe llevar a cabo una revisión permanente del estado financiero de la compañía para estar al tanto de cualquier variación y poder reaccionar a tiempo ante imprevistos. Básicamente las finanzas de un negocio pueden considerarse como la salud de una persona: cuanto más a menudo se proceda a un chequeo, se contará con mayor información y un mejor margen para anticiparse a problemas y optimizar la capacidad de maximizar beneficios y garantizar la salud financiera del negocio en el tiempo.

Realizar planes

Las finanzas de una empresa no solo se deben gestionar desde un punto de vista basado en el control, sino que también deben definirse políticas y estrategias para mantener su estabilidad e, incluso, mejorarlas. Básicamente, hablamos de aumentar los beneficios y, por tanto, la rentabilidad. Realizar planes y prever acciones a corto, medio y largo plazo es, desde una perspectiva financiera, un hábito saludable para caminar siempre sobre terreno firme con trabajo adelantado y planificado.

Control de fechas de cobros y pagos

Para una empresa, tan importante es estar al día en el pago de sus obligaciones como recibir puntualmente los cobros por sus servicios o venta de productos. Esto requiere llevar una exhaustiva supervisión de las fechas en las que los gastos e ingresos se producen de forma correcta. Se trata de un punto clave, puesto que es el insumo básico de una presupuesto o previsión contable: que toda entrada o salida de dinero cumpla los tiempos establecidos.

Liquidez

Hablar de liquidez es hacer referencia a un concepto de vital importancia para un negocio, puesto que se trata del dinero que la empresa dispone en el presente. Para ello es útil el presupuesto de tesorería, una previsión que indicará si hay suficiente liquidez o si, por el contrario, se va a producir escasez de la misma en determinado momento. Este trabajo preventivo ayudará a la dirección de la empresa a tomar decisiones y a adoptar ciertas medidas que no comprometan el normal desarrollo de actividades de la empresa por razones de insuficiencia de liquidez para hacer frente a determinadas obligaciones.

Beneficios

Dentro del presupuesto de tesorería es importante prestar atención al apartado de beneficios, que serán los que indican las posibilidades de crecimiento de la empresa en función de sus finanzas. Se debe tener en cuenta que obtener beneficios no es siempre garantía de éxito, puesto que una deficiente previsión o cálculos de costes erróneos podría generar gastos elevados e incurrir en falta de liquidez.

Rentabilidad

Como último concepto es clave resaltar la rentabilidad que no es nada más que la relación entre los beneficios fruto de una operación y la inversión realizada. Es decir, lograr un balance positivo entre beneficios e ingresos cumpliendo así las expectativas de la previsión de tesorería, y garantizando la sostenibilidad y el crecimiento de la empresa. La rentabilidad es el objetivo final de la buena gestión de las finanzas de una compañía, por lo que conviene aunar esfuerzos para conseguirlo en el balance final. 

En general, es recomendable que las empresas desde la Dirección Financiera, gestionen los negocios de forma efectiva a partir de indicadores financieros que les permita tener una visión más clara e integral sobre el rendimiento de los recursos y actividades de la empresa. De esa manera, será posible realizar comparaciones con períodos anteriores pero principalmente tener datos reales para realizar proyecciones a futuro.

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