Cada año se realiza la Velada Libertaria en la Plaza de la Independencia, ubicada frente al Palacio de Gobierno.
Pese a la noche fría, cientos de personas coparon la Plaza de la Independencia este sábado cuatro y la madrugada de este domingo cinco de agosto para admirar y formar parte de la Velada Libertaria que se celebra cada año, al conmemorarse un aniversario más de la gesta del 2 de agosto de 1810.
La Presidencia de la República, sumándose a las actividades organizadas por el Municipio de Quito, formó parte de este evento a través de una conmemoración especial en la que participaron los miembros del Grupo Escolta Presidencial.
Desde la tarde, en el Palacio de Carondelet, se organizaron varias visitas guiadas a los ciudadanos, quienes pudieron recorrer las instalaciones de la Casa de Gobierno, que está abierta al público
En el evento artístico efectuado en La Plaza Grande, participaron la Orquesta Sinfónica Nacional del Ecuador (OSNE), música sinfónica brillante de destacados compositores latinoamericanos y de grandes compositores de la música popular ecuatoriana, en sanjuanitos y pasillos.
Casi a la media noche, el grupo castrense “Granaderos de Tarqui” realizó la denominada Gimnasia Libertaria en el Pretil del Palacio de Gobierno, donde sus miembros realizaron ejercicios físicos-militares portando cada uno un fusil.
El evento continuó con el despliegue de color producido por los juegos pirotécnicos que dieron luz y sonido a la noche quiteña.
Nelly, ciudadana riobambeña, explicó a El Ciudadano que una celebración como la llevada a cabo esta noche ayuda a los ecuatorianos a mantener la identidad y los valores históricos. A este criterio se sumó María Delgado, oriunda de Tulcán, para quien el civismo y el patriotismo se manifiestan en celebraciones como la mencionada.
Por su parte, Leandro Pérez destacó que es muy importante que esta clase de eventos se estén llevando a cabo en familia y sin el consumo de alcohol. “Incentivan el civismo y la cultura de la gente”, dijo.
El Grupo Escolta Presidencial “Granaderos de Tarqui”, unidad élite y representante de la institución militar para cumplir con una misión histórica específica que es la de garantizar la integridad de las más altas autoridades del país, continúa inclaudicable en sus labores, constituyéndose la norma y la conducta prioritaria de esta unidad que posee una de las misiones más delicadas y relevantes de todos los Ejércitos del mundo. /SD Prensa Presidencial
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