En todos los países los empleados dicen en promedio que solo están relativamente seguros en su empleo.
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Junto a la falta de compensación por las horas extraordinarias, los empleados de todo el mundo sostienen en la misma medida que su trabajo es agotador en lo físico y más aún en lo psíquico.
En promedio, 4 de cada 10 empleados trabajan más horas que las acordadas en sus contratos. Además, la mitad de los que trabajan tiempo extra no reciben compensación alguna por las horas adicionales trabajadas.
Este es el resultado principal de un estudio internacional basado en datos de WageIndicator.org. Compara estándares de Trabajo Decente (Decent Work) según la percepción de 342.000 empleados de 11 países, que van desde Europa hasta América Latina y África. Los resultados se presentan con motivo del Día Mundial del Trabajo Decente, el próximo 7 de octubre.
Junto a la falta de compensación por las horas extraordinarias, los empleados de todo el mundo sostienen en la misma medida que su trabajo es agotador en lo físico y más aún en lo psíquico. Estos patrones de estrés relacionado con el trabajo se miden en una escala que va del 1 (sin estrés) al 5 (estrés diario).
En esta escala, el estrés físico agotador muestra un promedio de 2,5. El estrés psíquico agotador en todos los países se percibe en un promedio de 3,5 y se manifiesta por lo tanto con más frecuencia, independientemente del estado de desarrollo de la economía.
Otro estándar de Trabajo Decente ausente se relaciona con la precariedad laboral. Especialmente los empleados sin contrato permanente sufren más por la posibilidad de perder su empleo en cualquier momento que sus colegas empleados de manera permanente.
La incidencia de trabajadores sin contrato permanente varía mucho de un país a otro: en la Argentina y el Reino Unido es de solo el 10%, pero en Brasil y los Países Bajos es del 20%, por ejemplo. Sin embargo, el tipo de contrato no es la única razón que lleva a la precariedad laboral.
En todos los países los empleados dicen en promedio que solo están relativamente seguros en su empleo. Una vez más, como en el caso del estrés, este patrón se repite en cada uno de los 11 países comparados, independientemente de su nivel de desarrollo.
La buena noticia que surge de este estudio de estándares de Trabajo Decente parece ser que las negociaciones colectivas ayudan a elevar los niveles saláriales. Los empleados de industrias con negociaciones colectivas refieren en promedio salarios más altos que aquellos que no las tienen.