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La semana anterior conocimos que la nueva Ley de Tránsito aprobada por la Asamblea Constituyente está en vigencia a nivel nacional. Encontramos en ella asuntos muy positivos porque se aplican nuevas normas y sistemas para el control del tránsito vehicular. Lo que es importante porque realmente en nuestro país, los conductores manejan los automotores, sean estos públicos o privados, como les viene en gana. Pues en la mayoría de las veces utilizan las vías urbanas y carreteras como pistas de carrera, cometiendo graves infracciones y ocasionando así el incremento diario de más y más accidentes de tránsito con sus malhadadas consecuencias, las que traen consigo la pérdida lamentable de vidas humanas.
En la Ley de Tránsito en vigencia se aplican nuevas formas de control, así tenemos que todos los conductores, sean profesionales o deportistas, deben portar una tarjeta con 40 puntos que se van perdiendo en relación a las contravenciones que poco a poco vayan cometiendo.
Por otro lado también se castigará a los conductores que sobrepasan las zonas de seguridad, lo que significa que los peatones sufran grandes problemas ocasionados por los vehículos que deben detenerse ante dichos pasos para que los transeúntes puedan caminar con total seguridad, y así evitar que se produzcan muchos atropellos sufridos por los peatones de lamentables consecuencias.
Creemos que así como es necesario controlar severamente a los choferes, también les corresponde a los peatones comportarse debidamente observando lo importante y peligroso que es transitar por la vía pública sin usar, al cruzar las bocacalles, las líneas de seguridad establecidas, y además utilizar los pasos peatonales elevados construidos en algunas avenidas de gran flujo vehicular. Por tanto es necesario que la CTG se dedique a educar permanentemente a los andantes para que estos caminen por estos lugares so pena de aplicarles también a ellos las sanciones correspondientes.
Tal como está concebida la nueva Ley de Tránsito la encontramos adecuada para proteger la vida de los habitantes de la urbe, pero es imprescindible que todos, tanto choferes como peatones, se organicen convenientemente para que podamos disminuir tantísimos accidentes de tránsito que no solo terminan con la vida de las personas sino que hay casos muy comprobados de buses y otros transportes pesados, cuyos choferes en su arrolladora velocidad de manejo han destruido viviendas introduciéndose dentro de las mismas y perjudicando no solo vidas sino también las pertenencias de sus moradores.
Mas, ahora tenemos la obligación de advertir a los dirigentes del tránsito porteño que deben realizar una auténtica escogitación de los vigilantes fundamentalmente en el aspecto ético ya que estos posiblemente, por sus bajos sueldos son tentados diariamente a recibir coimas de parte de los choferes cuando incumplen la nueva Ley de Tránsito.
Así sabemos que además de pedir dinero cuando se producen problemas entre los conductores de los vehículos, los vigilantes aceptan el pago directo de los involucrados con el objeto de hacerse "los ciegos" y no extenderles las debidas citaciones. Hemos visto muchísimas veces cómo algunos uniformados se acercan a un carro mal parqueado por pocos segundos y exigen al chofer dinero para no sancionarlo.
Otro asunto a considerar es la inmensa cantidad de carros, montones de basura, piedras y otros adminículos que las personas dejan permanente y descuidadamente en las aceras de la ciudad; esto sucede especialmente en barrios residenciales y populares, obligando a las personas a tener que caminar por la calle ya que es la única forma de llegar a su destino. Esta es una campaña a ejecutar inmediatamente por la Comisión de Tránsito del Guayas.
De ahí, pedimos al Gobierno actual que controle la efectiva aplicación de esta ley y que no primen en la presente ocasión las poderosas influencias de los sindicatos de choferes, sus aliados políticos, quienes dominan realmente a las entidades que deben hacer cumplir con energía la nueva Ley en vigencia.
Fuente: Diario Expreso
Por: Esther Avilés Nugué
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