El gobierno ecuatoriano entregó esta semana más de 406 viviendas a personas que vivían en lugares de riesgo; la policía judicial recibió 2.000 viviendas fiscales en dos días. Estas son algunas de las muestras de la revolución urbana que lleva adelante el Ecuador. En dos años serán reubicadas 10.000 familias.
La semana pasada el presidente Rafael Correa entregó 406 casas en el barrio de La Mena, en el sur de Quito. Estas familias fueron reubicadas de zonas de riesgo. “Antes de la revolución ciudadana, el país crecía como le daba la gana –en nombre de la democracia se defendía la anarquía, el crimen organizado y el tráfico de tierras-, nosotros hemos impedido que esta barbaridad siga en Quito”, aseguró el presidente ecuatoriano durante el Enlace Ciudadano 282, emitido desde Ibarra (norte andino).
“En Guayaquil, hemos tenido que declarar zonas de seguridad para evitar que continúen las invasiones, para evitar que las personas continúen viviendo al filo de la muerte (…) Nuestro plan contempla cero tolerancias a invasión, una planificación de viviendas-comunidades, y tener una ley de desarrollo urbano”, afirmó el mandatario.
El gobierno, dijo el presidente, no está regalando estas casas; no. Todas son pagadas por los ciudadanos con dinero o a través de trabajo. “El gobierno y el municipio apoyaron a los ciudadanos con un rubro importante de sus casitas –lo que llamamos bono de asentamiento-. Nosotros no somos paternalistas; siempre debe haber corresponsabilidad y, por más pobre que se sea, algo se puede colaborar; si ya no se tiene ingreso, al menos se debe pagar con horas de trabajo pero todos deben participar poniendo de su parte para tener su casita”, destacó.
El mandatario dijo que una de las perspectivas del gobierno ecuatoriano es no solo construir casas sino comunidades. “Eso significa aprender a convivir con otras familias, tener áreas verdes, juegos infantiles para que nuestra gente viva feliz, segura, sin opulencia pero sin miseria y sobretodo sin riegos para ellos, sus hijos y sus familias”, dijo.
El ministro de Desarrollo Urbano y Vivienda, Pedro Jaramillo, dijo que este trabajo es parte de una agresiva política que desarrolla el gobierno para dar vivienda a familias que estaban en riesgo: “Este proyecto, al ser comunitario, además de otorgar vivienda, dio trabajo a muchas de las personas que fueron localizadas, creando incluso microempresas de alimentos para los trabajadores”.
Viviendas fiscales
La profesión policial y militar no atrae mucho a los costeños, sino a la gente de la Sierra, por ello el Estado como empleador tiene la obligación de darles todas las facilidades para que viva con su familia y ese es el tema de las viviendas fiscales. Así lo aseguró el mandatario ecuatoriano, durante el Enlace Ciudadano.
“Se necesitan 10 proyectos como este; si es posible haremos los 10 en un año para cerrar la brecha de déficit de viviendas fiscales, lo mismo haremos con las Fuerzas Armadas”, concluyó el mandatario.
