Santiago de Chile, 22 may (PL) Los ánimos se mantienen encendidos en la comuna de Freirina, en el norte de Chile, como consecuencia de una crisis sanitaria derivada de una planta procesadora de alimentos.
Desde el pasado viernes los pobladores de Freirina, localizada en la región de Atacama, a unos 700 kilómetros de Santiago, protagonizan manifestaciones contra lo que evalúan como incompetencia de las autoridades frente a los malos olores que despide la citada instalación.
Reportes llegados del lugar dieron cuenta durante el fin de semana de fuertes enfrentamientos entre policías y manifestantes, con un número significativo de lesionados y detenidos. Ante la envergadura de los hechos, parlamentarios de la oposición portaron al interior del Congreso carteles de denuncia contra "la inusitada represión" en Freirina, justo cuando el presidente Sebastián Piñera rendía ayer su tercera cuenta pública anual.
También la víspera el ministro de Salud, Jaime Mañalich, viajó a la zona de conflicto ante una eventual emergencia sanitaria, generada en su opinión por la muerte de miles de cerdos en la planta de marras, perteneciente a la empresa Agrosuper.
"Hay una población cercana a los 600 mil cerdos allí que podrían morir, y, de hecho, entiendo que están empezando a morir por falta de agua y de alimentos", alertó.
Enfatizó que ello podría conducir a una catástrofe sanitaria, altamente peligrosa para la salud de la gente, con potencialidad de expansión de infecciones y contaminación de agua.
Sin embargo, la vocera del Movimiento Social de Freirina, Andrea Cisternas, señaló hoy a Radio Cooperativa que daba la impresión que "los cerdos son más importantes que las personas".
Consideró que las palabras del ministro estaban sobre todo dirigidas a cuestionar la protesta de los pobladores del lugar que habían decidido bloquear los accesos a la planta.
"Nosotros tenemos este problema desde septiembre y las autoridades regionales han sido incompetentes. No han sido capaces de solucionarlo ni de exigirle a Agrosuper tecnología de punta. Es una empresa que tiene dinero", expresó Cisternas.
"Estamos tristes porque el ministro viene por los cerdos y no por la gente", aseveró la líder social.
Graficó que dados la emanación de malos olores, los niños no pueden tener una vida normal en los colegios, no pueden hacer recreo, sufren dolores de cabeza y tienen problemas de concentración; los abuelos igual.
La dirigente social denunció asimismo la represión de la policía contra los habitantes de Freirina, que aseguró se han manifestado en forma pacífica.
No se han encontrado articulos relacionados. Trate usando